Como ya dije en la anteriores publicaciones, pintaba fracaso. Todo aquello que pensaba que podría ser un mundo es un mar. Un mar que me ahoga y que lo único que hace es hundirme más y más cada día. Esta claro que la situación me sobre pasa y que no la puedo controlar pero no puedo tomar las riendas de mis sentimientos. Nunca llegaría a nada en la vida sin esa luz al final de este túnel que parece inacabable. Lo unico que me demuestro a mi mismo es que un día chocare con una pared, pero esta sensación es tan única....
Ojalá me muriese, no hay más en mi vida que este cabo al que agarrarme. Daría gracias por que no fuera así, pero no elegimos a quien amamos. Es un constante ahogo, una lucha entre razón y corazón que poco a poco me deja más tenue; hasta llegar el extremo de no poder discurrir con ningún criterio, sólo el amor.
Que tengan un buen fin de semana.

Ojalá me muriese, no hay más en mi vida que este cabo al que agarrarme. Daría gracias por que no fuera así, pero no elegimos a quien amamos. Es un constante ahogo, una lucha entre razón y corazón que poco a poco me deja más tenue; hasta llegar el extremo de no poder discurrir con ningún criterio, sólo el amor.
Que tengan un buen fin de semana.

Me ha gustado ésta. ¿Quién no ha pasado por algo así? Pero como bien dices, no elegimos cuál es o será esa luz que nos ilumine. Y aunque duela, tampoco dejaríamos de aferrarnos a ella, porque, al menos en mi caso, es una de las principales cosas que nos mantienen vivos.
ResponderEliminarBuen fin de semana para ti también.